La Carta
Una vez más frente a una
hoja de papel en blanco, colocada en la vieja maquina de escribir de
mi abuelo, golpeo con fuerza las teclas intentando sacarle a arañazos
un poco de inspiración, inspiración que no consigo sacar de mi.
Tantas veces te hable de
amor y de esperanza, te conté mis planes, mis sueños, mis miedos y
mis anhelos, en aquellas platicas nocturnas donde nos sorprendió el
canto de las aves que anunciaban un nuevo día. Y ahora mientras todo
se derrumba y yo sigo aquí, esperando que llegue el estruendo de la
ultima caída y el huracán que arrase todo sin dejar piedra sobre
piedra, no consigo encontrar unas palabras que me acerquen un poco
mas a ti.
¿Será que aun no
termina por llegar la melancolía de quien lo ha perdido todo? Quizá
sea que la imagen de tu sonrisa aun evoca la mía con demasiada
fuerza. Tal vez aun queda un poco de esperanza, un atisbo de duda
sobre si será este el final.
Qué mas da, esperemos a
mañana cuando todo haya terminado y la inspiración fluya a
borbotones.