Amor fugaz
Poco a poco la calle se volvió gris y las personas fueron perdiendo el rostro lentamente, casi de manera imperceptible, a medida que menguaba la distancia que los separaba el se perdía mas y mas en ese hermoso rostro angelical, en sus labios de cereza y en esa piel suave como la seda, se perdió en sus ojos hermosos, profundos como un abismo, tan hermosos como solo pueden ser los ojos de alguien que ha vendido su alma al diablo. Miró tan profundo dentro de ellos que logró ver su alma, y en su alma vio la suya y pudo ver la felicidad que sienten las personas cuando de enamoran perdidamente, irremediablemente, quiso detener el tiempo en ese instante, justo en el momento en que sus miradas se cruzaron, tiempo que irónicamente comenzó a correr más rápido, intentó reaccionar, hacer que notara su presencia, que supiera por lo menos de su existencia, pero no le fue posible, ella paso de largo y el solamente pudo ver como se alejaba, sin lograr articular palabra alguna, contemplando el hipnótico vaivén de sus caderas. Se quedo de pie, con el corazón flechado y sangrando a borbotones, con la boca entreabierta y la mirada perdida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario